lunes, 30 de agosto de 2010

El feto está a salvo de la gripe A

  

El feto está a salvo de la gripe A, esta es la conclusión que se desprende a raíz de la muerte de dos mujeres embarazadas y la salud de la que gozan los bebés recién nacidos. Los expertos indican que la gripe A/H1N1 se contrae por vía respiratoria y no accede al torrente sanguíneo, canal por el que podría llegar hasta la placenta y en consecuencia al feto. No ocurre lo mismo con otras enfermedades que inicialmente se contraen por vía respiratoria y tras pasar unos días de incubación, los patógenos logran alcanzar la circulación sanguínea y contagiar al bebé.

El virus de la gripe A por el momento no encierra peligro para los futuros bebés, la única posibilidad de que se contagiaran sería en el momento del nacimiento, si la madre tosiera podría producirse el contagio. De todos modos, no hay que descartar la posibilidad de que en un futuro el virus mute y termine alcanzando la circulación sanguínea siendo así también peligroso para el feto.

El organismo de las futuras mamás reduce la inmunidad celular natural en pro del crecimiento fetal, de ahí que sean un grupo de mayor riesgo frente a la actividad del virus de la gripe A/H1N1. Según los expertos, la reducción de las defensas se hace notar especialmente durante los últimos meses del embarazo, aumentando las posibilidades de que se produzcan serias complicaciones en la madre en el caso de contagiarse con el virus, pero el feto está a salvo de la gripe A.

Según los datos estadísticos aportados por los Centros de Control de Enfermedades de Atlanta, la incidencia de la enfermedad en las futuras mamás es cuatro veces más elevada que la que se produce en el resto de la población, siendo también más elevada el número de muertes, estos datos pueden consultarse a través de la publicación digital científica The Lancet.

Según las previsiones mundiales, una gran parte de la humanidad terminará contrayendo el virus de la gripe A, cada día se diagnostican más casos y aunque el índice de muertes es reducido, los expertos son prudentes ante la posibilidad de nuevas mutaciones. La gripe A se comporta de un modo distinto y parece afectar con más virulencia a los ancianos y a los menores, algo lógico teniendo en cuenta que sus organismos son menos maduros o resultan más indefensos ante la enfermedad. Por ello, se preparan miles de vacunas para evitar que la enfermedad pueda afectar a estos segmentos de la población, se vacunarán especialmente a los grupos de mayor riesgo, embarazadas, menores de 15 años y personas ancianas.

Por el momento todos los niños que han nacido de mujeres que padecen la gripe A están sanos, pero como hemos dicho antes, no se descarta una mutación que permita a la enfermedad alcanzar al feto.

Vía | El Mundo
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La prueba de Monitorización fetal

  


La monitorización fetal es una prueba que adquiere especial importancia durante el último mes del embarazo, con ella los especialistas pueden determinar a través de un cardiotocógrafo, la frecuencia cardíaca del feto, las alteraciones del flujo sanguíneo, la vitalidad fetal, las contracciones o la presión intrauterina. En esta prueba el feto debe estar despierto y si se duerme se intenta despertar mediante la ingesta de algo dulce, a través de movimientos realizados en el abdomen por la matrona o en su defecto, será necesario esperar a que vuelva a estar activo.

Existen dos tipos de monitorización fetal, el primer tipo es la monitorización fetal externa, los especialistas determinan la frecuencia cardíaca fetal mediante unos sensores ubicados en un cinturón que se colocan sobre el vientre de la futura mamá mientras está acostada. La monitorización fetal interna es el segundo tipo de monitorización, se colocan en la cabeza del bebé unos electrodos a través del cuello uterino con el mismo fin que en la monitorización externa.

Con respecto a la monitorización fetal interna, los inconvenientes que encierra esta prueba son la necesidad de romper las membranas, algo que está asociado al aumento del riesgo de posibles infecciones. También se debe destacar el modo en el que el dispositivo se coloca, si es de manera forzada se podría provocar una lesión en la pared uterina o en el feto. Por otro lado, los especialistas indican que con esta prueba los datos recabados son más precisos, el tono basal (presión intrauterina del útero en reposo), la intensidad de las contracciones y la duración, etc.

En la monitorización fetal externa, las ventajas a destacar principalmente, es que se trata de una prueba no invasiva, cómoda e igualmente ofrece un registro de la frecuencia y la duración de las contracciones de forma continuada. Sin embargo, los especialistas destacan como desventajas de la monitorización externa una incapacidad para determinar la intensidad de las contracciones con precisión, los continuos cambios de posición que debe realizar la futura mamá para recoger los datos, o la pérdida de información que se produce entre cada contracción.

En las últimas semanas del embarazo, la monitorización se realiza semanalmente, pero cuando se rebasan las 40 semanas de gestación, la prueba se suele realizar cada tres días hasta que llegue el momento del parto, aunque esto puede variar dependiendo de los datos que se hayan recogido anteriormente en los que se muestra el estado del futuro bebé y de la madre. La monitorización fetal es una prueba que dura unos 30 minutos aproximadamente y no encierra complicación alguna, al menos en el caso de la monitorización fetal externa.

Tras finalizar la prueba, los especialistas interpretan los datos a través de la gráfica y valoran si existe cualquier problema como puede ser el sufrimiento fetal u otras anomalías. Un ritmo cardíaco del bebé situado por debajo de las 120 pulsaciones por minuto o superando las 160 pulsaciones por minuto determinarían posibles complicaciones, en este caso se realizarían pruebas complementarias.

Más información | La Verdad
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jueves, 26 de agosto de 2010

Detección precoz de la sordera

  

Hace unos meses hablaba sobre el número de casos de bebés con discapacidad auditiva y las campañas que se realizan para concienciar a los padres sobre la importancia de una detección precoz de este problema. Hoy quiero destacar el programa de detección precoz de la sordera o hipoacusia que se realiza desde hace cinco años en el Hospital Universitario de Valme (Sevilla).

Se trata de un programa de detección precoz de la sordera que se ha realizado con más de 16.500 bebés a fin de detectar cuanto antes los posibles problemas de déficit auditivo que puede tener un bebé y proporcionarle el tratamiento adecuado que permitirá mejorar la percepción y la calidad de vida del bebé.

Durante los cinco años de vida del programa, los expertos han podido constatar que dos de cada mil bebés padecen algún tipo de sordera, sea severa o parcial. Los estudios a nivel nacional muestran que cinco de cada diez mil niños sufren algún grado de sordera, esta cifra podría ser más reducida si se hubiera realizado una detección precoz, ya que en algunos casos el problema tratado a tiempo permite que el bebé pueda recuperarse en un corto plazo de tiempo.

Para detectar la hipoacusia realizan unas sencillas e indoloras pruebas al bebé, que consisten en la emisión de un sonido a través de un auricular que el pequeño debe escuchar. Esta prueba se realiza antes de dar el alta al pequeño, aunque antes de cumplir el segundo mes de vida debe volver a hacerla para comprobar si todo sigue correcto.

Si en la segunda cita se detecta alguna anormalidad, se le hará una tercera prueba antes del sexto mes de vida. Tras estas pruebas se puede confirmar la existencia de una hipoacusia y realizar el pertinente tratamiento para intentar solucionar la sordera, ya sea mediante un implante coclear (un transductor que transforma las señales acústicas en señales eléctricas que estimulan el nervio auditivo, podéis encontrar más información en la Federación de Asociaciones de Implantados Cocleares de España) u otros métodos de rehabilitación según el grado de sordera que detecte el especialista.

Una detección precoz de la sordera es muy importante ya que se pueden tomar medidas para intentar paliarla o al menos, mejorar la situación auditiva del pequeño.

Vía | ADN
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martes, 24 de agosto de 2010

Semanas del embarazo

   A todas las futuras mamás les gusta conocer cómo se van a desarrollar las semanas del embarazo. En Pequelia os vamos a proporcionar una serie de artículos que se podrán utilizar a modo de guía orientativa sobre la evolución de la gestación de tu bebé, desde que experimentas los primeros síntomas del embarazo hasta el parto.

La guía Semanas del embarazo mostrará detalladamente los cambios que experimenta el organismo durante el embarazo y mostrará el desarrollo del feto semana a semana. Es la experiencia más bonita que se puede vivir, así que vamos a ver cómo se va a desarrollar en este pequeño resumen y para conocer más detalles, clica sobre cada semana.

Primer Trimestre

Primera semana del embarazo:
Se ha producido la fertilización del óvulo y comienza la división celular dentro del blastocito, en esta semana comienza el camino del óvulo hacia las trompas de Falopio.

Segunda semana del embarazo:
El desarrollo embrionario, el comienzo de la formación de los órganos del bebé, el tubo neural y el desarrollo de la placenta. La futura mamá comienza a experimentar distintos cambios en el organismo, los estrógenos empiezan a hacer su trabajo induciendo a la proliferación celular de algunos órganos.

Tercera semana del embarazo:
El corazón del futuro bebé empieza a funcionar y con él, toda una serie de mecanismos que permitirán el progresivo desarrollo del bebé. La acción de las hormonas provoca en la madre muchos cambios a nivel físico y psíquico.

Cuarta semana del embarazo:
El embrión empieza a transformarse para adoptar la apariencia del bebé, piernas, brazos y ojos empiezan a desarrollarse.

Quinta semana del embarazo:
El bebé se asemeja a una judía en forma, empieza a acelerarse su crecimiento, la futura mamá percibe con más efectos los cambios de su organismo, aumentan las ganas de orinar y sus sentidos parecen desarrollarse más.

Sexta semana del embarazo:
El futuro bebé se desarrolla, los ojos comienzan a adoptar su posición y la cabeza se muestra más grande que el resto del cuerpo, ahora tiene un tamaño algo inferior al de una nuez.

7ª semana del embarazo:
Ahora ya podemos hablar de feto, hasta el momento era un embrión, comienza la maduración de algunos órganos y el crecimiento en esta semana es espectacular. El cerebro empieza a desarrollarse de forma acelerada y la producción de neuronas es imparable. La placenta empieza a acometer su función. El organismo de la madre se adapta a la nueva situación y el útero aumenta progresivamente de tamaño.

8ª semana del embarazo:
El feto ya ha alcanzado los 2 centímetros de tamaño, se aprecian perfectamente las extremidades y algunos rasgos de su cara, nariz, ojos y boca. La placenta alimenta al bebé a través del cordón umbilical y este será el sistema de alimentación durante todo el embarazo. El esqueleto se está formando, no son huesos tal y como los conocemos, todavía son cartílagos blanditos.

9ª semana del embarazo:
Empiezan a desarrollarse las articulaciones del feto, rodillas, codos… También se aprecian con más nitidez los deditos y empiezan a formarse uno de sus signos de identidad, las huellas dactilares. Aunque en los ojos ya se aprecian los párpados, todavía no son funcionales y se deberá esperar algunas semanas más hasta que por fin se abran.

10ª semana del embarazo:
Llega un esperado momento, la primera ecografía, aunque hay que decir que esta se puede realizar hasta la decimocuarta semana del embarazo. En el futuro bebé se desarrolla el sistema digestivo, los intestinos crecen y con él todos los órganos asociados a este sistema. El sistema neuronal crece a pasos agigantados, la producción de neuronas es espectacular. En esta primera ecografía estamos deseando conocer el sexo del bebé, pero todavía no se puede identificar con exactitud, el feto ya mide unos 4 centímetros.

11ª semana del embarazo:
El organismo del futuro bebé comienza a tener mayor autonomía, nervios y músculos empiezan a ejercitarse, aparecen los primeros reflejos, los riñones ya funcionan y se empieza a producir la orina que formará parte del líquido amniótico. En este primer trimestre la futura mamá ha aumentado unos 2′5 kilos y la agitación hormonal empieza a suavizarse.

12ª semana del embarazo:
Los órganos del feto ya están formados, pero evidentemente todavía necesitan madurar mucho más, se aprecian cambios anatómicos significativos y el perfil humano es mucho más evidente. Ahora el feto mide unos 6 centímetros. La futura mamá parece rejuvenecer, se muestra radiante, esto es debido al aumento del flujo sanguíneo y la acción de las glándulas sebáceas.

13ª semana del embarazo:
El feto se desarrolla velozmente, aumenta de tamaño y de peso significativamente, las extremidades se definen y las manos están a punto de ser funcionales y no pasará mucho tiempo hasta que el bebé se chupe el dedo. La futura mamá cambia, su cuerpo se amolda y empieza a ensancharse la cintura, las secreciones del organismo son más abundantes, la percepción que realizan los sentidos es mayor.


Segundo Trimestre

14ª semana del embarazo:
El futuro bebé mide ya 10 centímetros, se ejercitan algunos movimientos, mueve la cabeza pero todavía quedan algunas semanas para que se puedan apreciar algunos movimientos como la respiración u otras actividades. En este momento la futura mamá ya no sufre las primeras molestias del embarazo, generalmente las náuseas o los mareos han remitido, la barriga crece pero no representa ninguna molestia, también hay que decir que el riesgo de aborto se ha alejado.

15ª semana del embarazo:
El feto ya se chupa el dedo y su peso es de unos 50 gramos, aparece el lanugo y queda poco para que empiecen a ejercitarse sus músculos. Es el momento de que la futura mamá se someta a algunas pruebas como el Triple Screening con el fin de garantizar que no existe ninguna alteración genética en el bebé.

16ª semana del embarazo:
Se compensan las medidas del bebé, hasta ahora la cabeza era muy grande, el resto de extremidades y el tronco muy pequeños. Las extremidades se han definido y han crecido, al igual que el tronco, poco a poco los estímulos externos son recibidos por el feto y reacciona ante ellos aunque de forma débil. Se desarrolla el reflejo de prensión, percibe la luz, son muchos los cambios de los que hablaremos en esta semana, por cierto, ahora pesa ya 80 gramos. La futura mamá comienza a percibir los primeros movimientos que realiza el bebé, es un momento muy tierno y gratificante.

17ª semana del embarazo:
La vermix cubre el bebé, al igual que el lanugo, es una sustancia que lo protege y que conforme avance el embarazo irá desapareciendo. El feto pesa ya más de 100 gramos, su aspecto humano es mucho más definido. El cuerpo de la futura mamá comienza a preparase para la producción de la leche materna, aumenta el tamaño de las glándulas mamarias.

18ª semana del embarazo:
El bebé empieza a patalear, dependiendo del embarazo los movimientos se aprecian claramente, sobre todo por la futura mamá. El feto comienza a realizar gestos faciales, el sistema digestivo se ejercita con el líquido amniótico, el bebé escucha sonidos. Ahora pesa unos 150 gramos, pero el crecimiento se ralentiza. Es el momento de realizar la segunda ecografía, el especialista determinará la formación anatómica y el ritmo de crecimiento.

19ª semana del embarazo:
El bebé se fortalece, sus huesos se endurecen, su sistema nervioso se desarrolla velozmente y sus movimientos son mucho más evidentes. A partir de este momento, la futura mamá puede comenzar a experimentar otros cambios en su organismo, se hinchan las piernas, aparecen manchas en la piel y algunos signos más consecuencia de la acción de los estrógenos.

20ª semana del embarazo:
Ya nos encontramos a mitad de camino, comienza la cuenta atrás para que llegue el ansiado día en el que podrás ver a tu bebé. El feto pesa ya unos 225 gramos y ha alcanzado los 20 centímetros de longitud. El feto ya muestra una apariencia totalmente humana y su actividad es evidente, ya que notarás claramente sus primeras pataditas.

21ª semana de embarazo:
Los sentidos en el feto se desarrollan con más evidencia, el gusto y el tacto son experimentados, las cejas se han formado y a los párpados sólo les faltan las pestañas. El feto pesa ahora unos 340 gramos, la mamá comienza a sentir con más evidencia el avance del embarazo, cansancio, sueño y dolores, son algunos de los síntomas.

22ª semana de embarazo:
El bebé pesa casi 500 gramos, los labios se aprecian perfectamente y en su boca, en el interior de las encías, comienzan a formarse lo que serán los dientes, aunque hay que recordar que hasta pasados varios meses después del nacimiento, los dientes de leche no harán acto de presencia. La futura mamá experimenta las estrías, la piel se estira y el ombligo sale hacia afuera.

23ª semana de embarazo:
La piel del bebé adquiere color y además empieza a alisarse consecuencia de su crecimiento. Las proporciones de su cuerpo son más equilibradas y su peso ha alcanzado los 500 gramos. La mamá sufre la ralentización de la circulación iniciada la semana anterior, aparecen algunos signos como la gingivitis y es interesante acudir al dentista.

24ª semana del embarazo:
El futuro bebé reacciona ante los estímulos exteriores, se inicia la interactuación y reacciona ante tus palabras o caricias. La luz es percibida débilmente y sus ojos se abren y cierran. El aumento de peso continua y ya se ha superado la barrera de los 500 gramos. El abdomen de la futura mamá crece a buen ritmo pero el estiramiento de la piel produce picores, también se hacen más evidentes los dolores del embarazo, especialmente los dolores de espalda.

25ª semana de embarazo:
Por fin han aparecido las pestañas en los párpados del feto, el oído se desarrolla asombrosamente y el feto percibe todos los sonidos exteriores e interiores. Pronto alcanzará los 1.000 gramos de peso. A medida que avanza el embarazo, los movimientos de la futura mamá son más torpes, algo evidente teniendo en cuenta el continuo cambio del organismo. En esta semana se realiza el Test de O’Sullivan a fin de detectar si existe diabetes gestacional.

26ª semana de embarazo:
Esta semana de embarazo se caracteriza por la mayor expresión de los reflejos del bebé, los ruidos externos repentinos le agitan y reacciona ante ellos, se chupa el dedo con mayor frenesí. El sistema digestivo trabaja con mayor eficacia y ya ingiere hasta medio litro de líquido amniótico. La futura mamá continúa experimentando las habituales molestias y dolores del embarazo, algo lógico teniendo en cuenta su estado avanzado.

27ª semana del embarazo:
Los movimientos del bebé son una constante y la interacción es mayor, el bebé reacciona ante el ritmo de vida de la madre. Los músculos pectorales comienzan a realizar el movimiento de la respiración, aunque en realidad no respira y no hay aire en sus pulmones, es un modo de preparar todo el sistema para cuando llegue la hora del feliz acontecimiento. Pronto se entrará en la recta final de la gestación y ahora las molestias son mucho más evidentes, hay que tener paciencia, queda poco y es necesario tomarse con calma y tranquilidad la última etapa de gestación.

28ª semana del embarazo:
Esta semana marca el fin del segundo trimestre del embarazo y el comienzo del tercero, el bebé se ha familiarizado con la voz de los padres y las reconoce perfectamente, su sistema neurológico está muy desarrollado. El feto mide ahora unos 25 centímetros y ya ha superado los 1.000 gramos de peso. La mamá sufre cambios significativos a nivel hormonal en pequeñas variaciones de tiempo, el útero ejerce mayor presión y se pueden empezar a notar las contracciones Braxton Hicks, es el endurecimiento y las contracciones que realiza el útero preparándose para el parto.


Tercer Trimestre

29ª semana de embarazo:
El feto se muestra muy activo y sufres gratamente todos sus movimientos, esta es la etapa en la que el bebé aumenta con mayor rapidez de peso y en este momento ya ronda los 1.400 gramos. Su tamaño es ya considerable, unos 42 centímetros y su continuo crecimiento requiere más nutrientes facilitados por la madre. A partir de esta semana el peso ganado de la madre es también mayor y ronda el medio kilo de peso por semana. Problemas como el estreñimiento son más evidentes, algo lógico teniendo en cuenta que se ha ralentizado el tránsito intestinal.

30ª semana de embarazo:
Aparecen nuevas capas de vermix a fin de proteger mejor al bebé, su peso es de 1.500 gramos y ya mide unos 43 centímetros. El cuerpo de la futura mamá sigue cediendo terreno al feto y la pelvis y las caderas se expanden. Notas como la presión provoca mayores ganas de orinar provocando que incluso pueda escaparse la orina cuando te ríes. Es interesante realizar ejercicios que fortalezcan el suelo pélvico como por ejemplo los ejercicios Kegel. Las hormonas continúan provocando cambios de estado y humor, aumentan las ganas de que llegue el feliz día del parto.

31ª semana de embarazo:
El bebé ya nota la falta de espacio, algo evidente teniendo en cuenta que en este último trimestre su crecimiento es mayor y el organismo de la madre no puede dar mucho más de sí. El organismo de la madre se prepara con rapidez para el momento del parto y se empieza a formar la leche materna, incluso se puede apreciar que sale un poco de calostro. En esta semana pueden empezar a aparecer las pérdidas de sangre en el embarazo.

32ª semana de embarazo:
Las uñas del bebé ya han crecido hasta alcanzar la punta de sus dedos, mide ya unos 47 centímetros y está a punto de alcanzar los dos kilos de peso. La madre se siente muy pesada y la fatiga es cada vez más evidente.

33ª semana de embarazo:
El cerebro del bebé se encuentra muy activo, a pesar de tener muy pocas experiencias vitales, es capaz de soñar y así parece mostrarse en los rápidos movimientos oculares que realiza. El feto ya ha sobrepasado los dos kilos de peso y su tamaño alcanza los 47 centímetros. La madre continúa experimentando el aumento de molestias, puede aparecer el denominado síndrome del túnel carpiano, una neuropatía que se caracteriza por la presión ejercida por el túnel carpiano en el nervio mediano situado en la mano y el antebrazo. La consecuencia son dedos y muñecas doloridas.

34ª semana de embarazo:
El feto reacciona ante todos los estímulos recibidos y se combina la extrema actividad con largos periodos de sueño. Es necesaria mucha calma y tranquilidad, el feto debe estar tranquilo y se debe evitar que reciba continuos estímulos externos a fin de garantizar su adecuado descanso y desarrollo. Su peso es de unos 2.000 gramos y ronda los 50 centímetros de longitud. Empiezan a aparecer los síntomas preparto, especialmente los falsos dolores de parto asociados a las contracciones de Braxton Hicks.

35ª semana de embarazo:
La falta de espacio para el feto es evidente, pero queda poco, la cabeza finalmente ha alcanzado su tamaño y las conexiones neuronales han alcanzado una cifra increíble, nada menos que 100 trillones. La naturaleza es sabia y se transfiere al organismo del futuro bebé una inmunidad temporal con la que se protegerá de determinadas enfermedades tras el nacimiento. El bebé empieza a encajarse colocándose en posición fetal y su cabeza se encuentra en la parte inferior de la pelvis. La barriga de la mamá se muestra impresionante, pero aún se estirará un poco más.

36ª semana de embarazo:
Cada vez son menos los movimientos del bebé, algo evidente teniendo en cuenta que apenas queda espacio, el camino iniciado la semana anterior para encajarse puede terminar y estar listo para el alumbramiento. La presión en el organismo de la madre es muy grande, se comprimen los pulmones, las costillas y la parte baja del vientre debido al encajamiento. Aumentan los controles realizados por el especialista para garantizar el buen estado de salud de ambos.

37ª semana de embarazo:
La ecografía mostrará si el bebé ya está preparado para el nacimiento y si su posición es la correcta. Son momentos felices, queda poco para el ansiado día, pero también son momentos de mayor incomodidad, es difícil conciliar el sueño, moverse, etc. Las contracciones de Braxton Hicks aumentan y hay que estar atenta para diferenciar los verdaderos de los falsos síntomas de parto.

38ª semana de embarazo:
Cuenta atrás, el bebé puede nacer en cualquier momento, recordemos que la fecha de parto es imprevisible y puede adelantarse. A partir de las 38 semanas de embarazo hay que estar muy pendiente de las señales de parto. El bebé está plenamente desarrollado y sus pulmones están listos para respirar. El útero ha ido descendiendo adecuándose al inminente parto, esto ha hecho que puedas respirar mejor y tu sistema digestivo funcione mejor al reducirse un poco la presión. Es hora de tener preparada la canastilla del bebé, en cualquier momento puede producirse el parto.

39ª semana de embarazo:
El bebé ha alcanzado el peso adecuado y sus medidas rondan los 50 centímetros, aunque estos datos dependerán de cada embarazo o de cada bebé. El bebé ha comenzado a acumular meconio fruto de la ingesta de líquido amniótico. El mecanismo que desencadena el parto puede producirse en cualquier momento, y en ello tiene que ver la madurez de los pulmones del futuro bebé y la proteína que segregan haciendo que se altere la producción de hormonas, se producirá una reacción en cadena que provocará la producción de la oxitocina.

40ª semana de embarazo:
Ya está todo a punto, el futuro bebé esta encajado, la vermix prácticamente ha desaparecido y en cualquier momento se iniciará el parto, ahora más que nunca hay que estar pendientes de los síntomas de parto, señales como la rotura de aguas (rotura del saco amniótico), las contracciones regulares o la pérdida de sangre roja y brillante, delatarán el inicio del parto.

41ª semana de embarazo:
La 41ª semana de embarazo corresponde a la denominación embarazo prolongado, a partir de esta semana los controles que realizan los especialistas sobre el desarrollo del embarazo es mucho más exhaustivo controlando especialmente el bienestar fetal. Se baraja la posibilidad de inducir el parto natural siempre y cuando el índice de Bishop sea favorable, aunque posiblemente está decisión se aplace para la próxima semana si no se inician los mecanismos de parto.

42ª semana de embarazo:
En la 42ª semana de embarazo el parto es un hecho, sea inducido o por cesárea, los especialistas controlarán exhaustivamente el estado del líquido amniótico, se realizará cada tres días una monitorización fetal, se valorará la maduración del cuello cervical, etc. El índice de Bishop determinará la viabilidad de la inducción al parto natural. En esta semana los riesgos de complicaciones son más elevados y en la mayoría de ocasiones se debe realizar una cesárea.
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42ª semana del embarazo

  

Abordamos finalmente la 42ª semana del embarazo, última semana de un embarazo que se considera embarazo prolongado. Recordemos que generalmente un embarazo a término tiene una duración de 40 semanas. Si el futuro bebé todavía no ha nacido, en esta semana se producirá el parto forzosamente, ya sea de forma natural, mediante inducción o mediante cesárea.

Como ya hemos dicho en anteriores semanas del embarazo, no se conocen las razones exactas por las que un embarazo es más prolongado que otro, pero sí se sabe que influyen diferentes aspectos como puede ser la falta de maduración de los pulmones, los riñones o el cerebro del feto, que la madre tenga un nivel hormonal muy bajo, que existan deficiencias placentarias, falta de maduración del cuello cervical, etc. Generalmente, si se alcanza la 42ª semana del embarazo, es normal que la futura madre pueda preocuparse, de hecho, en este tipo de embarazos se asocian a los partos más complicados como pueden ser los partos quirúrgicos.

Como ya indicamos en la 40ª semana del embarazo, los controles médicos son mucho más exhaustivos y la monitorización fetal se realiza cada tres días, los especialistas realizarán en la 41ª semana del embarazo y en esta semana, el denominado Índice de Bishop, un examen cuyo resultado vaticina el éxito de un parto natural inducido. En un embarazo prolongado el futuro bebé suele ser más grande y por ello, la posibilidad de que se produzcan complicaciones y posibles traumatismos tanto en la madre como en el bebé.

Otro problema que se aborda es el estado del feto, en un embarazo prolongado la placenta es menos funcional al haber envejecido, algo que puede afectar al aporte de oxígeno y nutrientes en el bebé, la cantidad de líquido amniótico puede verse reducido, de ahí que los especialistas realicen con más asiduidad la monitorización fetal.

La verdad es que se pueden destacar varias complicaciones, como puede ser la presencia de meconio en el líquido amniótico y que este sea ingerido por el bebé, o que su piel se tinte de un color amarillo verdoso debido al tiempo que ha estado en contacto con el meconio. También existen más probabilidades de que se produzca una compresión del cordón umbilical y se provoque el denominado sufrimiento fetal, en todo caso, si los especialistas detectan o auguran cualquier complicación, actuarán rápidamente a fin de garantizar la salud de la madre y del futuro bebé. En el caso de que se produzca un parto natural, en la 41ª semana de gestación explicábamos cómo se desarrollaría.

En la cuarentaidosava semana del embarazo los especialistas determinarán la madurez del cuello uterino, si está maduro inducirán el parto, en caso contrario trabajarán en la maduración e inducirán el parto. La cesárea es común en las futuras madres con embarazo prolongado por los motivos que antes hemos descrito, pero especialmente por la presencia de líquido amniótico meconial y la imposibilidad de realizar el parto inducido natural. Algunos estudios indican que el parto inducido con oxitocina y la nuliparidad (que no se haya tenido hijos nunca) incrementan el riesgo significativamente de que el parto sea mediante cesárea.

En este caso no se trata de una cesárea sin motivo y sí puede ser necesaria realizar esta operación para salvaguardar la vida del feto y de la futura mamá. La cesárea es un parto por el que se realiza una incisión en el abdomen y posteriormente en el útero de la madre para extraer al bebé, existen diferentes tipos de cesárea, aunque la más habitual es la denominada cesárea de segmento inferior, el corte que realizan los especialistas se sitúa por encima del borde de la vejiga a fin de lograr una curación más efectiva y una menor pérdida de sangre. La cesárea es prácticamente obligada cuando el parto vaginal es inviable o puede derivar en serias complicaciones como las que antes hemos citado.

Pero volviendo al mecanismo de parto, si mediante la inducción se logra el parto natural, este se desarrollará de la siguiente manera: tras el descenso del feto por el canal de parto gracias a la acción de la gravedad, las potentes contracciones uterinas y el empuje que los músculos realizarán, la cabeza del futuro bebé se flexionará y su mentón se unirá a su pecho ante la primera resistencia ofrecida por el suelo pélvico, seguidamente se produce el encajamiento y el feto avanza y realiza una rotación de 90º hacia la izquierda para adaptarse a la situación de los músculos del piso pélvico. El avance del feto provoca un desplazamiento de los genitales externos de la madre. Ahora la cabeza del bebé esta justo debajo de la sínfisis púbica, debajo del Monte de Venus.

Es posible que los especialistas realicen una episiotomía, se trata de una incisión quirúrgica que se realiza en el periné y en los músculos vaginales con un bisturí, con el propósito de evitar desgarros musculares en el suelo pélvico. Hay que decir que la episiotomía está contraindicada por la Organización Mundial de la Salud si se realiza como medida preventiva. En el caso de un embarazo prolongado estaría justificada por el tamaño del feto.

Cuando la cabeza ha salido y mientras prosiguen las contracciones, se procede a realizar un giro de 45º y el feto retoma la posición inicial antes de que se realizara la rotación de 90º, esta rotación permite el paso de los hombros del feto a través del canal de parto. Ya sólo queda la fase de expulsión, tras la salida de los hombros, el resto del cuerpo sale rápidamente. Los especialistas proceden a realizar el corte del cordón umbilical, nexo de unión entre el bebé y la madre durante toda la gestación, se puede proceder de dos formas y todo dependerá del especialista que lo realice. La primera sería pinzar el cordón y seguidamente cortarlo, la segunda opción sería realizar el pinzamiento al cabo de unos minutos y cortar posteriormente. En esos momentos tu bebé se encuentra sobre tu piel y te invaden mil sentimientos que sólo una madre puede comprender. ¡Felicidades! acabas de ser madre.
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41ª semana del embarazo

  

Con la 41ª semana del embarazo has rebasado el tiempo que normalmente dura un embarazo y que se establece en unas 40 semanas desde el primer día tras la menstruación, o las 38 semanas de duración desde que se produjo la fecundación. De todos modos, aunque un embarazo a término tiene 40 semanas de duración, se considera rango normal el periodo de tiempo establecido entre la 38ª semana del embarazo y la 42ª semana del embarazo.

En la 41ª semana del embarazo, el futuro bebé mide unos 52-53 centímetros y su peso se establece en 3.600 gramos, en esta semana la futura mamá se adentra en lo que se denomina embarazo prolongado. A partir de este momento se controlan con más detalle valores como el índice de líquido amniótico, es decir, la cantidad de líquido y la presencia de meconio, también se determina el tono fetal, el ritmo cardíaco del feto o las contracciones uterinas, entre otros datos, a través de la monitorización fetal.

Se baraja la posibilidad de la inducción al parto, pero para ello los especialistas deberán valora primero cuál es la madurez del cuello cervical y qué resultado ofrece el denominado índice de Bishop. El valor que ofrece este índice viene dado a través de la recopilación de datos como la presentación del feto y su preparación en el canal de parto, y las condiciones en las que se encuentra el cuello cervical. Dependiendo de la puntuación obtenida, se procedería a la inducción al parto.

En la cuarentaiunava semana del embarazo, si el cuello cervical está maduro es posible que se realice la inducción al parto, si no, posiblemente se espere una semana más. Pero como hemos dicho antes, el dato más importante y prioritario que siempre se tiene en cuenta antes de proceder de una u otra forma, es el bienestar fetal.

Un embarazo prolongado puede darse por varios motivos, un retraso en la maduración del cerebro, de los pulmones o de los riñones del futuro bebé, un nivel bajo de los estrógenos debido a deficiencias funcionales en la placenta y por tanto un retraso en la maduración del cuello cervical, la inhibición de determinadas estimulaciones químicas que precipitan el inicio del parto…, la verdad es que son varias las razones que pueden frenar el mecanismo de nacimiento.

Por el contrario, si se ha iniciado el mecanismo del parto, los pasos son los siguientes: primero se habrá producido el descenso del feto a través del canal de parto gracias a la acción de la gravedad, las potentes contracciones uterinas y el empuje que los músculos realizarán. La cabeza del feto se flexionará y su mentón entrará en contacto con su pecho cuando se encuentre con la primera resistencia en su camino localizada en el suelo pélvico. Posteriormente se produce el encajamiento, a medida que el feto avanza en su descenso, realizara una rotación de 90º hacia la izquierda adaptándose a la situación de los músculos del piso pélvico, situando su cara mirando hacia el recto de la futura madre.

El feto continúa avanzando atravesando el canal de parto hasta que desplaza los órganos genitales externos de la futura mamá, es decir, la vulva. En este momento la cabeza se sitúa por debajo de la sínfisis púbica (conexión entre las dos partes del pubis) , justamente debajo del Monte de Venus. Cuando la cabeza ha salido, se procede a realizar un giro de 45º retomando la posición inicial antes de que se realizara la rotación que hemos mencionado. Gracias a ello, el paso de los hombros del feto a través del canal de parto es mucho más factible. La última fase es la expulsión, fase rápida en la que tras la salida de los hombros, el resto del cuerpo sale con relativa comodidad y sin apenas esfuerzo. Durante todo este proceso, el apoyo de la pareja durante el parto juega un papel fundamental, el apoyo físico y emocional que proporciona contribuye al buen desarrollo del parto.

La pareja también es un soporte en el que encontrar la calma y no perder los nervios, su aliento y sus palabras dulces, hacen más soportable este momento. De todos modos queda todavía mucho por hablar, como el corte del cordón umbilical, la posibilidad de que se realice una cesárea, o el momento en el que madre e hijo están piel con piel, y así lo haremos en la 42ª semana del embarazo.
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40ª semana del embarazo

  

Llegando a la 40ª semana del embarazo, ha culminado la gestación y se alcanza la fecha teórica del parto, el feto ha alcanzado un tamaño que ronda los 51 centímetros y su peso es de unos 3.500 gramos. El parto puede producirse en cualquier momento y posiblemente no coincida con los datos que se obtuvieron a la hora de calcular la fecha de parto, de hecho, solamente el 5% de las madres dan a luz en la fecha vaticinada. El margen de error en la mayoría de los embarazos se establece en un periodo de unas dos semanas.

En la 40ª semana del embarazo el feto está perfectamente formado y desarrollado, listo para nacer, el lanugo ha desaparecido, al igual que la mayor parte de la secreción grasienta denominada vérnix caseoso. Como ya indicamos en la 38ª semana del embarazo, las uñas del futuro bebé sobrepasan las puntas de los dedos, con lo que será necesario cortárselas al poco tiempo de nacer para impedir que pueda arañarse.

Los movimientos fetales se han reducido, aunque todavía se puede percibir alguna que otra patadita. Los especialistas aconsejan controlar la actividad fetal, si pasa mucho tiempo sin que se noten sus movimientos, es aconsejable estimular al feto mediante movimientos suaves en el abdomen o a través de la ingesta de alimentos ricos en glucosa. Si a pesar de ello no se mueve, será necesario acudir al centro médico para descartar cualquier problema. Hay que recordar que el feto es ya muy grande y se pueden producir complicaciones que no han sido detectadas, como por ejemplo la compresión del cordón umbilical y como consecuencia de ello el denominado sufrimiento fetal.

Como ya hemos mencionado en semanas anteriores, no se conocen perfectamente todos los mecanismos que precipitan el parto, aunque sí se sabe que es el resultado de una conjugación de factores, sustancias producidas por la placenta, por los pulmones del feto y el organismo de la madre, el tamaño del feto y la presión que realiza sobre los músculos uterinos, etc. Hay que estar alerta a los signos que muestran el comienzo del parto, la caída del tapón mucoso, la pérdida de líquido amniótico sea gradual o en grandes cantidades (lo que se denomina rotura de aguas)… de todo ello hemos hablado en las anteriores semanas del embarazo que hemos abordado.

Se puede dar a luz en cualquier momento por lo que es necesario tener a punto la bolsa para el hospital con las prendas de ropa para el bebé y la madre, así como los productos de higiene personal.

En la cuarentava semana del embarazo la futura mamá está muy impaciente, algo lógico teniendo en cuenta su situación, se encuentra muy pesada y torpe, le cuesta conciliar el sueño, pero lo que verdaderamente le impacienta son las ganas de dar a luz y conocer a su bebé.

A partir de esta semana se realizará un seguimiento más exhaustivo de la evolución del embarazo, los especialistas realizarán una monitorización fetal cada tres días, aunque esto dependerá del estado de salud fetal y del estado de la futura mamá. Con la monitorización fetal se controlarán diferentes valores, la presión uterina, la frecuencia cardíaca del feto, la duración de las contracciones, etc.

La presión realizada por el feto sobre la vejiga hace que la futura mamá tenga frecuentes ganas de orinar, también pueden producirse con mayor frecuencia pérdidas de orina. Queda poco, y muchas de las molestias asociadas al embarazo desaparecerán en un plazo máximo de dos semanas, recuerda que es posible alcanzar las 42 semanas de embarazo, ya sea por un fallo en el mecanismo del inicio del parto o por otras circunstancias. En este caso se barajará la posibilidad de inducir el parto, decisión que determinarán los especialistas dependiendo de los datos recabados.

Hay que recordar que el descanso y el relax son aspectos fundamentales, es necesario intentar dormir todo lo posible, no sufrir ningún sobresalto y sobre todo, estar feliz y pletórica por el inminente nacimiento del bebé, atrás quedarán todas las molestias y complicaciones sufridas durante todo el embarazo.
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39ª semana del embarazo

  

En la 39ª semana del embarazo el futuro bebé ha alcanzado los 50 centímetros de tamaño y su peso ronda los 3.300 gramos. En esta semana el líquido amniótico se renueva cada tres horas, el feto toma frecuentemente sorbos de líquido y los restos de grasa y lanugo presentes en él, pasan al sistema digestivo del bebé, incrementando la cantidad de meconio en su interior. Como ya indicamos en la 38ª semana del embarazo, los mecanismos del parto pueden iniciarse en cualquier momento, ya que todos los órganos del feto están maduros y está listo para iniciar su vida en el exterior del vientre materno.

El feto se encuentra oprimido en el interior del útero, cada vez tiene menos espacio pero seguirá creciendo y engordando mientras no se inicie el parto. Es posible que el cordón umbilical esté enrollado alrededor del cuerpo del feto, algo lógico teniendo en cuenta la falta de espacio y los giros que haya realizado el feto durante las últimas semanas del embarazo. En la 39ª semana del embarazo el cordón umbilical mide unos 56 centímetros de longitud y su diámetro se sitúa entre uno y dos centímetros. Aunque se dan casos en los que el cordón umbilical alcanza los 80 centímetros de longitud, o en el caso contrario, apenas alcanzan los 35 centímetros de longitud.

El cordón umbilical puede provocar diferentes complicaciones durante el embarazo, algunas de ellas no son evidentes hasta que no se produce el parto, pero la mayoría son detectadas a tiempo. Se pueden producir nudos, patología que afecta al 1,5% de los embarazos, una inserción velamentosa del cordón, donde los vasos sanguíneos se separan antes de alcanzar la placenta, la arteria umbilical única o ausencia de una de las dos arterias umbilicales. La compresión del cordón umbilical por parte del feto puede provocar el denominado sufrimiento fetal agudo, problema en el que el feto recibe menos cantidad de oxígeno y se derivan complicaciones fetales como la sepsis (síndrome de respuesta inflamatoria sistémica), o una hemorragia.

De todos modos no hay que alarmarse, ya que como hemos dicho antes, la mayoría de complicaciones son detectadas y solventadas a tiempo. A medida que la tecnología médica avanza se reducen las complicaciones asociadas al cordón umbilical.

Las señales de parto pueden iniciarse en cualquier momento, una de ellas es la caída del tapón mucoso, otra señal sería la pérdida de líquido amniótico, sea de manera gradual o en grandes cantidades, es lo que se denomina romper aguas, si esto ocurre, en un plazo máximo de 24 horas tendrá lugar el nacimiento. Con respecto a la pérdida gradual de líquido amniótico, está es fácilmente detectable y diferenciable de las pérdidas de orina, ya que el olor del líquido es distinto. Si rompes aguas es recomendable observar el color, recordemos que debe ser amarillento y con cierto matiz rosado, un color verdoso o marrón puede ser signo inequívoco de sufrimiento fetal y será necesario acudir urgentemente al centro hospitalario.

En la 39ª semana del embarazo los especialistas realizarán una monitorización para comprobar el estado del feto, su vitalidad, la frecuencia cardíaca, la presión uterina o la presencia y frecuencia de las contracciones. Este control rutinario se suele realizar durante el último mes del embarazo, siendo su periodicidad semanal, aunque pasada la 40ª semana del embarazo, la monitorización se realizará cada tres días.

En la treintainueveava semana del embarazo se producen contracciones rítmicas, estas aparecen y desaparecen, algo que será mucho más frecuente en la próxima semana y cuyo aumento indicará la proximidad del parto. Es posible que también se realice un examen sobre el estado del cuello uterino para conocer el grado de dilatación como una señal más de la proximidad del nacimiento.

Queda muy poco para el nacimiento de tu bebé y es necesario disfrutar de tranquilidad física, psíquica y tener confianza de que todo se desarrollará con normalidad.
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38ª semana del embarazo

  

Por fin has alcanzado la 38ª semana del embarazo, el futuro bebé supera los 3.000 gramos de peso y su estatura se sitúa en 49 centímetros, el tamaño ha reducido la movilidad del feto, son las piernas y los pies las partes que más se mueven. La presión sobre los músculos del suelo pélvico es mayor y en la vagina se aprecia sensación de hormigueo.

En la 38ª semana del embarazo el feto está maduro y las señales de parto podrían aparecer en cualquier momento, como norma general en un plazo máximo de un par de semanas podrás dar a luz, pero también es posible que se supere la fecha de parto y el embarazo tenga una duración más prolongada, alcanzando las 41 o las 42 semanas de embarazo. En todo caso, el plazo máximo para el parto, sea natural o inducido, se establece en cuatro semanas más.

El inicio del parto varía dependiendo de cada mujer, se desconocen las causas exactas que provocan el parto, pero los especialistas creen que se desencadena a raíz de una conjugación de sustancias producidas por la placenta, el feto y la madre, y otros factores como pueden ser el tamaño del feto y cómo este incide sobre los músculos uterinos. En el caso de las sustancias producidas por el feto, se sabe que los pulmones una vez maduros producen un tipo de proteína sobre el líquido amniótico y deriva en una alteración de las hormonas que forman parte de la activación del mecanismo de parto.

En este momento se incrementa la producción de oxitocina, una hormona que provocaría la contracción uterina y la dilatación cervical previa al parto, también provoca las contracciones que se producen durante las restantes etapas del parto, la coagulación del área de unión de la placenta después del parto o la recuperación de la forma original del útero antes del embarazo. La oxitocina tiene otras funciones como la producción de leche materna y se cree además que es una hormona asociada a sentimientos como la ternura, la afectividad, etc., de esta hormona hablaremos con mayor profundidad próximamente.

En esta semana el feto tiene unas uñas largas que sobrepasan las puntas de los dedos, de ahí que al poco tiempo del nacimiento sea necesario cortar las uñas del bebé. La piel del feto se muestra estirada y ha adquirido el característico tono rosáceo, el lanugo prácticamente se ha caído en su totalidad y los pulmones están preparados para el nacimiento.

En la trigesimo octava semana del embarazo, la futura mamá se encuentra realmente pesada y con muchas ganas de que llegue el feliz acontecimiento, el útero está bajo y el futuro bebé se está encajando. La presión se traslada hacia zonas más bajas, a medida que el útero desciende, se reduce la presión en el sistema digestivo y en el sistema respiratorio, lo que reduce la sensación de fatiga y la digestión se realiza con mayor comodidad.

En estas semanas del embarazo es fundamental el descanso y la tranquilidad, es recomendable dormir mucho (aunque es un poco complicado) y evitar esfuerzos psíquicos o físicos. Cualquier signo anormal como puede ser un dolor de cabeza persistente, alteraciones de la visión como ver destellos de luz, visión doble o borrosa, náuseas o vómitos, dolores fuertes en el abdomen, etc., son avisos para que acudas rápidamente al especialista para que determine si existe cualquier complicación como por ejemplo la preeclampsia.

Las pruebas que se realizan en la 38ª semana del embarazo son de control, una amnioscopia determinará el color del líquido amniótico, marrón, verde o transparente, esta última opción indicará que todo transcurre según lo previsto. Los otros dos colores delatarán que es necesario inducir al parto por posibles complicaciones en el futuro bebé.
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37ª semana del embarazo

  

Se inicia la 37ª semana del embarazo y con ella el futuro bebé ya ha madurado y está preparado para el nacimiento, en esta semana del embarazo al feto se le considera feto maduro, se han formado todos los órganos y están preparados para ejercer sus funciones, la gestación se considera ya una gestación a término. Ahora su peso se sitúa casi en los 2.900 gramos y su tamaño ronda los 48 centímetros, mientras no se inicie el parto, el feto continuará creciendo y engordando.

En la 37ª semana del embarazo han desaparecido los riesgos asociados del parto prematuro, todos los órganos y sistemas funcionan perfectamente, únicamente el sistema nervioso es inmaduro, pero es algo normal y su desarrollo completo no concluirá hasta mucho después del nacimiento. Posiblemente ya se haya iniciado el proceso denominado preparto, se trata de una etapa que dura unas dos semanas y en la que la futura mamá experimenta diferentes cambios que delatan la proximidad del parto.

Como ya indicábamos en la 36ª semana del embarazo, el encajamiento fetal y el descenso del útero provocan que el abdomen sea más bajo, esto mejora la digestión y la respiración de la futura mamá ya que la presión sobre el sistema digestivo y el sistema respiratorio se ha reducido. Otro signo evidente es el aumento del tiempo y la intensidad de las contracciones de parto que has estado experimentando durante las últimas semanas, también se produce un aumento del flujo vaginal y es posible que aparezca una especie de moco marrón denominado tapón mucoso.

Se trata de un tapón cervical que evitaba el acceso de gérmenes, siendo además de una barrera físico-química, una barrera inmunológica que garantiza la salud fetal y el buen desarrollo del embarazo. Su expulsión es uno de los síntomas que marcarán la inminencia del parto, pudiendo ser cuestión de horas o días. La expulsión del tapón mucoso puede producirse en esta semana o en las sucesivas semanas del embarazo. Posiblemente el futuro bebé se encuentre cabeza abajo y en posición de nacimiento, ahora sólo resta que se inicien los mecanismos del parto.

Los controles realizado por los especialistas durante el último mes del embarazo, son más frecuentes, semanalmente se debe acudir a la consulta para controlar diferentes valores fetales, por cierto, ¿ya has decidido dónde dar a luz? Posiblemente también habrás preparado la bolsa para el hospital, recordemos que en ella se encuentran prendas de ropa, productos de higiene personal, ropa para el futuro bebé, etc.

En la treintaisieteava semana del embarazo la pesadez, la incomodidad, los nervios por el parto, etc., provocan que concilies con más dificultad el sueño, es necesario tranquilizarse, y más sabiendo que el especialista ha indicado que todo se desarrolla con normalidad. Quedan muy pocos días para el feliz acontecimiento, el descanso, la tranquilidad y el apoyo familiar contribuirán significativamente en superar los días que restan del embarazo.
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lunes, 23 de agosto de 2010

36ª semana del embarazo

  

Abordas la 36ª semana del embarazo, el feto alcanza los 48 centímetros de tamaño y su peso supera los 2.600 gramos, queda muy poco para que alcance la madurez óptima pero mientras tanto, continúa creciendo y aumentando de peso. El feto está oprimido en su espacio interior y por ello se reduce la libertad de movimiento, algunas futuras mamás perciben que se mueve menos y lo relacionan con algún tipo de complicación, sin embargo, el proceso se desarrolla con toda normalidad pero será el especialista quien lo determine.

En la 36ª semana del embarazo el líquido amniótico se puede mostrar transparente pero con restos del vermix caseoso, recordemos que durante las últimas semanas engrosa como parte de la preparación del parto. Gracias al vermix caseoso la piel del bebé se muestra tersa y la constante exposición al líquido amniótico no provoca que se arrugue tal y como ocurre cuando introducimos nuestras manos durante mucho tiempo en agua. La piel además se vuelve más rosácea, el lanugo prácticamente se ha desprendido al completo incorporándose al líquido amniótico y por consiguiente, formando parte del meconio a través de los sorbos de líquido que toma el feto.

Debido a la madurez del feto, en cualquier momento puede descender y ubicarse en el canal de parto para el nacimiento, de todos modos, en la treintaiseisava semana del embarazo el futuro bebé se sigue considerando un feto prematuro a pesar de su maduración. Los demás órganos siguen preparándose y especializándose para desempeñar su función tras el nacimiento.

La futura mamá continúa padeciendo de forma acusada las molestias asociadas al tercer trimestre del embarazo, sin embargo, el encajamiento fetal provoca que el abdomen se situé más bajo reduciendo los dolores que se sufrían en los costados. Las contracciones de Braxton Hicks son más evidentes, especialmente al caminar, la barriga se endurece, sientes molestias en las ingles y en el abdomen en general. Recuerda que es interesante reconocer las contracciones de parto y diferenciarlas de las contracciones de Braxton Hicks, estas últimas se producen en todo el útero y bajan hasta la vagina, aproximadamente duran unos 40 segundos y a ellas se asocia el endurecimiento y la presión en la barriga, sin embargo, no son dolorosas.

Si consultas con el especialista indicando la frecuencia de las contracciones, es posible que se realice una exploración cervical con el propósito de conocer el estado del cuello uterino o cervix, el especialista determinará diferentes valores como su consistencia, su posición o el acortamiento que en él se ha producido, es lo que se denomina test de Bishop, de todo ello hablábamos en el post inducir el parto.

Si has mantenido una dieta adecuada, en la 36ª semana del embarazo podrás haber aumentado unos 12 kilos de peso, lo que indicará que el aumento de peso en el embarazo ha sido el correcto y no sobrepasarás el máximo de lo que se considera un aumento normal, es decir, 14 kilos. Hay que decir que estos valores son generales y que dependerán del organismo de cada futura mamá. Durante las últimas semanas del embarazo, aumenta el control que realizan los especialistas, una visita semanal determina el buen avance del embarazo.

Ya queda poco, cuando concluya esta semana, en cualquier momento se podrá iniciar el mecanismo de parto, posteriormente hablaremos de los diferentes tipos de parto y las etapas que comprenden, también hablaremos sobre la importancia de contar con el apoyo adecuado en estos momentos y los métodos que se utilizan para aliviar el dolor.
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35ª semana del embarazo

  

Se inicia la 35ª semana del embarazo, el feto mide unos 46 centímetros y su peso alcanza casi los 2.400 gramos, su tamaño es considerable pero todavía quedan unas semanas más para que se termine de completar el desarrollo de todos sus órganos. En el octavo mes del embarazo, la cabeza del futuro bebé ha alcanzado su máximo tamaño, las neuronas y las conexiones neuronales que se han estado formando y desarrollando a lo largo de casi todo el embarazo, han alcanzado su máximo exponente.

Continúa almacenándose grasa bajo la piel y el vermix caseoso sigue engrosándose, otros órganos como el hígado, se ponen a punto para el esperado momento del parto. Recordemos que el hígado mantiene los niveles adecuados de nutrientes en sangre y debe estar a punto para cuando el bebé realice la primera toma de leche materna. En la 35ª semana del embarazo la piel, el órgano más grande que tiene el ser humano, terminará su maduración y ya estará lista para realizar debidamente sus funciones.

Durante las últimas semanas del embarazo el feto ha estado adquiriendo lo que se denomina inmunidad temporal, un tipo de inmunidad que recibe del organismo de la madre y cuya función es temporal. El futuro bebé recibirá anticuerpos que lo protegerán de determinadas enfermedades infantiles, esta inmunidad se prolongará gracias a la lactancia materna. Recordemos que a través de la leche materna el bebé reforzará sus defensas y estará más protegido frente a determinadas infecciones hasta que su sistema inmunológico se desarrolle y hasta que reciba las primeras vacunas.

La maduración pulmonar prácticamente ha concluido, el surfactante ya ha cubierto los alvéolos pulmonares y el futuro bebé estará preparado para realizar su primera respiración. Los movimientos que emulaban la respiración iniciados en la 27ª semana del embarazo y en los que intervenían los pulmones, el tórax y los músculos, prosiguen, pero tras varias semanas de entrenamiento, se han especializado y ahora son más rítmicos.

En la treintaicincoava semana del embarazo la futura mamá nota mucha más presión en la pelvis, algo lógico teniendo en cuenta que el feto ya ha comenzado a prepararse para el momento del parto y se introduce en el canal del parto situado entre los huesos pélvicos. El canal de parto está formado por la pelvis ósea (los huesos ilíacos, el coxis y el sacro) y la pelvis blanda o piso pelviano. Recuerda que algunos ejercicios físicos contribuyen a activar y fortalecer los músculos que intervienen en el canal de parto, la esferodinamia, sayuntis, danza del vientre, etc., son algunos de los ejercicios contemplados en la preparación al parto.

La introducción en el canal de parto puede provocar alguna molestia en la vagina y calambres al caminar. El útero ha crecido mucho y su presión en las costillas inferiores es evidente, la dificultad de la respiración, la fatiga, la torpeza al andar, son aspectos más pronunciados que seguirán acompañándote hasta el momento del nacimiento del bebé. La presión provoca dificultades en la circulación y posiblemente notes inflamación en los genitales, del mismo modo el riesgo de varices es mucho más significativo.

Evidentemente crece el deseo de que llegue el día del nacimiento, el momento de conocer a tu hijo y librarse de las molestias que te han acompañado durante los últimos meses del embarazo esta próximo, quedan entre cinco y siete semanas para ello.
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34ª semana del embarazo

  

Te encuentras ya en la 34ª semana del embarazo, apenas quedan seis semanas para el parto contando desde el primer día de la última menstruación, pero hay que tener en cuenta que el nacimiento puede producirse entre la 37ª semana y la 42ª semana del embarazo. El cálculo de la fecha probable de parto ya se ha realizado, aunque solamente un pequeño porcentaje de las futuras mamás dan a luz en la fecha vaticinada.

En la 34ª semana del embarazo el feto ha alcanzado los 45 centímetros y su peso se establece en unos 2.150 gramos. El lanugo empezaba a caerse en la 32ª semana del embarazo, dos semanas después, prácticamente ha desaparecido, aunque todavía quedarán restos hasta la última semana de la gestación, en cambio el vernix caseoso se está haciendo más grueso, recordemos que el vernix es una materia grasa que recubre la piel del futuro bebé y la protege de rozaduras, endurecimiento, etc.

Los restos de lanugo se han ido incorporando al líquido amniótico y posteriormente han sido ingeridos por el feto, por lo que estos restos terminan incorporándose al meconio. El cerebro del bebé continúa desarrollándose y la producción de neuronas aumenta a mayor recepción de estímulos a través de los sentidos en el feto, las neuronas olfativas empezaron a desarrollarse en la 30ª semana del embarazo, su proliferación al cabo de cuatro semanas permite que el bebé pueda comenzar a apreciar olores haciendo que nuevas funcionalidades se incorporen en conexiones neuronales. El feto percibe el mundo que le rodea y parece estar alerta a los estímulos que recibe, las palabras de la madre o el padre provocan su respuesta.

En la treintaicuatroava semana del embarazo el espacio para moverse es mucho menor y por ello empieza a moverse menos, empieza a sentirse oprimido, sin embargo, las patadas en la parte superior del útero serán muy notables, es la zona donde todavía tiene algo más de espacio y se hace notar. El futuro bebé duerme y descansa mucho, pero como hemos dicho, está alerta ante los estímulos que recibe, por ello es recomendable el reposo y la tranquilidad para la futura mamá, los sobresaltos también afectan al feto.

En la 33ª semana del embarazo el útero sobrepasaba en 8 centímetros la barrera del ombligo, ahora ya son 14 centímetros, por tanto la presión que se ejerce sobre el esternón y demás órganos y sistemas de la madre es mayor. El resultado son dolores costales más pronunciados, dificultad en la respiración, retención de líquidos y otros síntomas que ya hemos descrito en anteriores semanas del embarazo, pero más pronunciados. La respiración se hace mucho más rápida, el diafragma está presionado por el sistema digestivo ahora desplazado, y por el útero, esto puede provocar algún que otro mareo y una sensación de ahogo temporal.

Es interesante reconocer las contracciones de parto, recuerda que estas contracciones muestran que el útero ha empezado a dilatarse preparando la salida del futuro bebé. Inicialmente las contracciones se realizan muy espaciadas, son como una presión con un ligero dolor que aumenta progresivamente y posteriormente desaparece, pueden ser intervalos irregulares espaciados en 20 minutos, en 10 minutos, etc. En las madres primerizas se suelen producir durante todo el día anterior al momento del parto. De todos modos, aunque ya es normal tener contracciones, sólo cuando se tengan 5 por hora será la señal inequívoca de que el parto ha comenzado.

Si todavía no se ha realizado la ecografía correspondiente al tercer trimestre del embarazo, posiblemente la prueba se haga efectiva en esta 34ª semana del embarazo, con ella se controlará la cantidad de líquido amniótico, su estado, se valorará el crecimiento fetal y diversos aspectos del futuro bebé para saber si todo se desarrolla según el plan establecido.
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33ª semana de embarazo

  

Se inicia la 33ª semana del embarazo, el feto está a punto de alcanzar los dos kilos de peso, ahora supera los 1.900 gramos y su talla se sitúa en unos 44 centímetros. El crecimiento y el aumento de peso del futuro bebé serán las tónicas dominantes durante estas últimas semanas del embarazo, posiblemente el feto ya esté colocado en la posición adecuada para el parto, es decir en presentación cefálica o cabeza abajo, y se mantendrá así hasta el momento del nacimiento.

Esta posición provoca que la mayoría de los movimientos fetales sean percibidos en la parte superior de la barriga, además hay que añadir que se encuentra limitado por su tamaño y ya no se mueve con tanta soltura como lo hacía en semanas anteriores. En los movimientos que realiza el feto durante la 33ª semana del embarazo influye además la cantidad de líquido amniótico, recordemos que el volumen máximo de líquido es alcanzado en la 34ª semana de embarazo, siendo el promedio de unos 800 ml.

Hay que decir que la carencia o el exceso de líquido amniótico puede ser un indicador de un problema, generalmente la mayoría de los embarazos que presentan una de estas dos características se desarrollan con normalidad y el bebé nace sin complicaciones, pero existen riesgos. La falta de líquido amniótico puede provocar que el feto desarrolle contracturas en sus extremidades, también puede sufrir una afección denominada hipoplasia pulmonar, complicación que se caracteriza por un desarrollo incompleto de los pulmones del feto, los problemas derivados de ello pueden acabar con consecuencias fatales. De todos modos, en la ecografía correspondiente al tercer trimestre del embarazo el especialista ya habrá verificado la cantidad de líquido amniótico.

En la treintaitresava semana del embarazo, el desarrollo pulmonar prosigue, en apenas unas semanas habrá culminado y el futuro bebé estará listo para realizar su primera respiración. Como ya indicábamos en la 32ª semana del embarazo, el feto realiza movimientos oculares rápidos mientras duerme, son movimientos asociados a los sueños que puede tener resultantes de sus experiencias en el interior del vientre materno. Recordemos que los sentidos en el feto ya están desarrollados y las acciones y respuestas derivadas pueden ser la base de estos sueños.

Hablando de los ojos, las pupilas del feto ya son funcionales y reaccionan ante la luz dilatándose o contrayéndose dependiendo de la cantidad de luz que se pueda percibir dentro del útero. La exposición de la barriga a los rayos solares puede ser perfectamente percibida por el futuro bebé.

En la 33ª semana de embarazo el útero mide unos 40 centímetros, para hacernos una idea, antes de la concepción su tamaño era de unos 7,6 cm de longitud por 5 cm de anchura. La medida actual hace que el útero sobrepase en 8 centímetros la barrera del ombligo, por tanto, llega a aprisionar el esternón provocando molestias a la hora de respirar. Lo mismo ocurre con la vejiga, la presión provoca la necesidad de orinar varias veces al día y se pueden producir pérdidas de orina o incontinencia urinaria al toser, al reír o al realizar un pequeño esfuerzo.

Otra de las molestias significativas que se pueden sufrir además del dolor de espalda, las varices, los ardores o el estreñimiento, es el denominado síndrome del túnel carpiano. Se trata de una neuropatía (enfermedad del sistema nervioso) en la que el nervio mediano, nervio raquídeo que va desde el antebrazo a la mano, se queda atrapado en el túnel carpiano (conjunto de huesos carpianos que forman el esqueleto de la muñeca). El resultado es una inflamación de dichos nervios y como consecuencia se padecen dolores en las muñecas, las manos y los dedos. Esto ocurre por la retención de líquidos, ya que los líquidos ocupan espacios pertenecientes al nervio y por tanto el atrapamiento del nervio. En este caso el especialista recomendará el tratamiento más adecuado a seguir.

Otra molestia podría ser la ciática en el embarazo, la compresión del nervio ciático como consecuencia del aumento de la curvatura de la columna vertebral, lo que se denomina hiperlordosis. La curvatura adoptada durante el tercer trimestre del embarazo provoca el desplazamiento del hueso sacro y por tanto el nervio ciático se tensa provocando un dolor que se inicia a la altura de las dorsales o en los glúteos, bajando por toda la pierna. Ante estos síntomas, el especialista recomendará unos ejercicios adecuados que permitirán reducir la tensión y por tanto el dolor.

Quedan pocas semanas para el nacimiento del bebé, a medida que se acerca el feliz día pueden aparecer dudas y temores, es algo normal que podrás superar con el apoyo de la familia y la información del especialista que resolverá cualquier duda que tengas.
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domingo, 22 de agosto de 2010

32ª semana del embarazo

  

Empieza la 32ª semana del embarazo, el bebé pesa unos 1.700 gramos y su tamaño se establece en unos 42 centímetros. El organismo del feto mantiene una intensa actividad a fin de estar preparado para el momento del nacimiento, se mantiene el desarrollo pulmonar y apenas quedan cinco semanas para que se concluya, los huesos se han formado perfectamente pero siguen siendo muy flexibles.

En la 32ª semana del embarazo los sentidos en el feto están muy desarrollados, le permiten aprender sobre su entorno y se inician procesos como el desarrollo mental, algunos investigadores creen que la memoria o el pensamiento, se encuentran presentes en el feto. El futuro bebé duerme la mayor parte del tiempo compaginando con momentos de máxima actividad, durante su sueño puede experimentar la fase REM (Movimientos Rápidos de los Ojos), hecho asociado a los sueños que tiene el feto.

El lanugo, pelo fino y aterciopelado que cubre la piel del feto, empieza a caerse y su caída se prolongará hasta la 40ª semana del embarazo. Se destacan las uñas, su crecimiento se inició varias semanas atrás y en esta semana ya han alcanzado las puntas de los dedos, es por eso que al poco tiempo de nacer, será necesario cortar las uñas del bebé. En la treintaidosava semana del embarazo se aprecia un cambio de color en el líquido amniótico, ya no es tan transparente, algo lógico teniendo en cuenta que en él se encuentran secreciones de grasa corporal y el líquido está formado mayoritariamente por orina fetal.

A partir de esta semana las futuras mamás con riesgo de preeclampsia pueden sufrir distintos cambios en la tensión arterial y la pérdida proteínica a través de la orina, complicaciones que ponen en riesgo la vida de la madre y del futuro bebé. La preeclampsia puede provocar dolores bajo las costillas, vértigo, irritabilidad, vómitos, etc. Son síntomas que, de sentirlos, precisan de una rápida visita al ginecólogo. Si se produjera un parto prematuro, las posibilidades de supervivencia son muy altas, aunque el bebé necesitará la ayuda de la terapia intensiva neonatal.

Ahora apenas quedan dos meses para que finalice la gestación, a estas alturas la futura mamá se siente muy pesada, el tamaño de su barriga apenas le permite verse los pies, el cansancio y la fatiga se incrementan a medida que avanzan las semanas del embarazo. El peso de madre e hijo se aumentan significativamente, la presión del útero sobre los órganos y sistemas de la madre provocan mayor dificultad al respirar, digestiones complicadas, pérdidas de orina debido a la presión en la vejiga, dolores de espalda, etc., son molestias normales que se deberán soportar unas semanas más.

Los controles prenatales deben ser meticulosos, la futura mamá debe explicar al especialista cualquier síntoma nuevo o extraño que pueda apreciar, si el bebé se mueve menos, si se tienen pérdidas de sangre, cómo es el flujo vaginal, cualquier indicio puede servir de pista al especialista para saber si el embarazo se desarrolla adecuadamente o puede existir algún tipo de complicación.
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31ª semana del embarazo

  

En la 31ª semana del embarazo el feto pesa ya alrededor de 1.500 gramos y su talla se establece en 41 centímetros, el tamaño empieza a ser un problema, el feto ya no puede moverse con la soltura que lo hacía, cada vez se siente más aprisionado. En esta semana continúa el desarrollo pulmonar que culminará en la 37ª semana del embarazo, esta fecha variará dependiendo del organismo de cada futuro bebé.

En la 22ª semana del embarazo se iniciaba el descenso de los testículos desde la zona abdominal hacia los sacos escrotales, lugar donde deberían alojarse, en la 31ª semana del embarazo, en algunos fetos este proceso ya se ha completado y se pueden apreciar dos pequeñas bolas redondas de color blanco dentro de los sacos escrotales. Si esto no ha ocurrido todavía, los testículos no tardarán mucho en culminar su viaje. En el caso de que el futuro bebé sea una niña, su sistema reproductor estará prácticamente completado, labios menores y mayores cubrirán prácticamente todo el clítoris.

El feto continúa acumulando grasa bajo la piel, es un proceso importante que una vez concluido, tras el parto, permitirá regular y mantener la temperatura del organismo. La grasa además permite que la piel anteriormente arrugada se muestre tersa y suave, como si se hubiera rellenado un balón. En la treintaiuna semana del embarazo muchos fetos se sitúan con la cabeza hacia abajo, algo lógico teniendo en cuenta la proximidad del parto, de ahí que a partir de esta semana los movimientos fetales y especialmente las patadas se localicen en la parte alta del abdomen.

Aumenta la ingesta de líquido amniótico y es habitual que como mínimo el feto elimine medio litro de orina al día en el líquido amniótico, esto denota la formación y el buen funcionamiento de los riñones. La futura mamá sufre con mayor evidencia las molestias asociadas a las últimas semanas del embarazo, cada semana será más pesada, estreñimiento, fatiga y cansancio, dolor de espalda, etc. Un problema del que hasta el momento no habíamos hablado, son las hemorroides en el embarazo, problema que puede aparecer en cualquier momento de la gestación pero que especialmente aparece durante el último trimestre del embarazo.

Las hemorroides son el resultado de la incidencia de otros factores, la falta de ejercicio y el sedentarismo, el estreñimiento, pero el factor que más afecta para que puedan aparecer es el aumento de la presión sanguínea en las venas hemorroidales como consecuencia del peso del útero y la lentitud del sistema circulatorio. La presión del útero provoca que se dificulte el retorno venoso de la zona del pubis, la consecuencia de ello es la posible aparición de las denominadas varices vulvares y el aumento de dolor en la zona.

A partir de la 31ª semana del embarazo es posible que se realice la ecografía correspondiente al tercer trimestre del embarazo, los especialistas determinarán a través de esta prueba la cantidad de líquido amniótico, el estado de la placenta, los valores del feto determinando sus medidas craneales, etc. Es interesante que cualquier molestia o complicación que pueda sufrir la futura mamá sea consultada a los especialistas, en la mayoría de los casos son problemas naturales asociados al embarazo, otros pueden delatar alguna posible complicación.
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30ª semana del embarazo

  

Como decíamos en la 29ª semana del embarazo, este último trimestre se caracteriza por el significativo aumento de peso, en la 30ª semana del embarazo el feto mide unos 40 centímetros y su peso se sitúa en unos 1.320 gramos. El futuro bebé subirá su peso una media de 250 gramos semanales alcanzando los 3.500 gramos en el momento del parto.

En la 30ª semana del embarazo continúa desarrollándose la cantidad de grasa y se agregan nuevas capas de vérnix caseoso a la piel del feto, recordemos que esta sustancia protege la piel fina y delicada del futuro bebé del agrietamiento, el endurecimiento, las posibles rozaduras e incluso del ataque de determinados patógenos. También contribuye a regular la temperatura interna del feto manteniéndolo caliente.

Los sentidos en el feto se han desarrollado significativamente, su oído estimulado por las dulces palabras de la madre hacen que el bebé reaccione y se mueva, el feto todavía no puede ver pero distingue perfectamente la claridad de la oscuridad. En la treintava semana del embarazo empiezan a desarrollarse las neuronas olfativas, células ciliadas que recubrirán la cavidad nasal y que permitirán al futuro bebé poder sentir aromas y olores. Prosiguen los movimientos respiratorios rítmicos realizados por los pulmones, el tórax y los músculos, recordemos que se trata de movimientos que imitan la respiración y que permitirán al futuro bebé comenzar a respirar tras el parto.

La estatura aumenta aproximadamente en un centímetro por semana, aunque como hemos dicho en otras ocasiones, depende del organismo de cada individuo, lo importante es que al final se alcancen los valores mínimos para el nacimiento. Se puede sentir cuando el bebé tiene hipo con mucha más claridad que en semanas anteriores, los sorbos de líquido amniótico provocan en ocasiones episodios de hipo de no más de dos minutos durante varias ocasiones al día.

La futura mamá se siente muy pesada, el útero tiene un tamaño considerable abarcando desde la sínfisis púbica (articulación cartilaginosa media que une las ramas superiores, derecha e izquierda de los huesos púbicos) hasta unos 10 centímetros por encima del ombligo. La digestión por tanto es mucho más lenta al ser más complicado el paso de los alimentos por el sistema digestivo, por ello es interesante alimentarse adecuadamente, no comer en exceso y masticar siempre bien, disfrutar de los alimentos frescos y naturales y evitar los alimentos pesados, la dieta debe ser muy cuidada durante todas las semanas del embarazo.

Las ganas de orinar se acentúan, el riesgo de varices es también mayor debido a la ralentización de la circulación sanguínea y la dificultad del retorno venoso. Los paseos son muy beneficiosos y mejoran la circulación de la sangre, pero no hay que estar muchas horas de pie. En la 30ª semana del embarazo la pelvis y la cadera comienzan a expandirse ganando unos centímetros que son necesarios durante la estancia del bebé en el vientre. Seguramente ya iniciaste los ejercicios para fortalecer el suelo pélvico, los (ejercicios deKegel), pero además es también momento de pensar en los cursos de preparación al parto.

Se acerca el feliz acontecimiento, la actividad celular y la actividad hormonal se acentúan y pueden provocar cambios repentinos de humor, en realidad ha sido una tónica habitual durante el embarazo pero algunos periodos son más evidentes, este sería uno de ellos. Disfruta del embarazo e intenta siempre ver el vaso medio lleno, en 10 semanas podrás conocer a tu hijo.
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29ª semana del embarazo

  

Con la 29ª semana del embarazo empieza el tercer trimestre, se inicia la recta final de la gestación. En esta semana el futuro bebé alcanza los 39 centímetros de longitud y su peso es aproximadamente de unos 1.150 gramos, los huesos se han endurecido aunque siguen siendo muy flexibles y moldeables, como el cartílago. La masa muscular se ha desarrollado aumentando su volumen y su fortaleza, de ahí que los movimientos del feto sean mucho más fuertes.

En la 29ª semana del embarazo los pulmones continúan formándose, el surfactante sigue desarrollándose y cubriendo los alvéolos pulmonares. El organismo prosigue realizando los movimientos que imitan a la respiración, en ellos están implicados pulmones, diafragma y músculos pectorales. Recordemos que este proceso se inició en la 27ª semana del embarazo y se prolongará algunas semanas más.

Como decíamos, los movimientos del feto son más evidentes, si la futura mamá está durmiendo es posible que estos movimientos terminen despertándola, es posible además que sienta algún que otro dolor como consecuencia de las patadas del bebé proyectadas hacia las costillas u otros órganos internos. El bebé se agita y parece que desea conocer ya el mundo exterior. A medida que han ido avanzando las semanas del embarazo, el feto se ha desarrollado buscando la proporcionalidad, en la veintinueve semana del embarazo la cabeza del feto todavía no ha alcanzado la proporcionalidad idónea, aunque le queda muy poco.

En esta semana del embarazo el futuro bebé empieza a darse la vuelta y descansa sobre el cuello del útero, se podría decir que son los primeros movimientos que permitirán su encajamiento y su posterior nacimiento. Durante estas semanas el feto crece y gana peso de forma considerable, su organismo está almacenando diversos nutrientes como el hierro, el fósforo o el calcio, que serán utilizados tras el parto, por eso el último trimestre del embarazo se caracteriza por ser la etapa en la que el futuro bebé gana más peso.

El útero es ahora muy grande y pesado, la presión interior sobre el sistema digestivo, la vejiga o el diafragma de la madre es muy significativa y provoca diversas molestias de las que ya hemos hablado en semanas anteriores, son molestias que a medida que avanza el embarazo se hacen más evidentes, continuas ganas de orinar, estreñimiento, pesadez, torpeza, cansancio, ardor de estómago… son molestias temporales que vale la pena sufrir sabiendo cual será el resultado final.

La relación entre estrías y embarazo es mucho más notoria, el aumento de volumen que se ha producido en los pechos y en el vientre provoca que la piel ceda y aparezcan diversas atrofias cutáneas que se muestran como líneas blanquecinas, son señales del embarazo que serán difíciles de eliminar tras el parto. Recuerda cuidar bien la piel, para ello lo mejor es contar con el consejo del especialista, te proporcionará el tratamiento más adecuado en función del tipo de piel que tengas, ya que todas las cremas hidratantes no actúan del mismo modo.

Durante el último trimestre del embarazo se pueden aumentar unos 5 kilos de peso, ¿has controlado el aumento de peso en el embarazo?, recuerda que lo saludable se establece entre los 9 y los 14 kilos, aunque esto dependerá del organismo de cada madre. Recomendamos consultar al especialista para determinar la dieta más adecuada para este último trimestre del embarazo, que permita al futuro bebé proveerse de los nutrientes necesarios. Hay que tener en cuenta que las hormonas afectan al sistema digestivo de la futura mamá y se produce una ralentización de la digestión, la dieta permitirá agilizar este proceso y reducirá las posibilidades de padecer estreñimiento.

Apenas quedan 11 semanas para el nacimiento del bebé, 12 o 13 si se trata de un embarazo prolongado y quizá será necesario inducir el parto, pero de ello ya hablaremos en su momento.
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viernes, 20 de agosto de 2010

28ª semana del embarazo

  

Con la 28ª semana del embarazo finalizamos el segundo trimestre de gestación, en esta semana el feto supera los 1.000 gramos de peso y su talla se establece en unos 38 centímetros. La actividad celular del organismo del futuro bebé es frenética, apenas quedan 12 semanas para su nacimiento y todavía queda mucho por hacer.

En la 28ª semana del embarazo el cerebro del feto comienza a adquirir la imagen propia de un cerebro adulto, aparecen las circunvoluciones, pliegues y fisuras que sobresalen y que forman una especie de ondas. Cada circunvolución es responsable de controlar las distintas actividades que realiza el organismo. El feto percibe con más claridad el mundo que le rodea, sus sentidos se especializan y la percepción es mucho mayor, su sistema nervioso es prácticamente similar al de un bebé recién nacido.

A medida que desaparece el lanugo, se va creando una capa de grasa bajo la epidermis del feto, lo que provoca que poco a poco su aspecto sea mucho más parecido al de un recién nacido (imagen redondeada de un bebé bien alimentado) y ya no se muestre tan fino como hasta ahora. Los pulmones están muy desarrollados pero el surfactante (sustancia responsable de evitar el colapso pulmonar) no ha terminado de cubrir los alvéolos. Se siguen realizando los movimientos similares a los de la respiración realizados por los músculos pectorales, los pulmones y el diafragma, deberán pasar algunas semanas hasta que se complete la maduración pulmonar.

Los ojos del feto se han desarrollado y genéticamente ya está determinado el color de ojos que tendrá, recordemos que el color de ojos del futuro bebé se determina por el tipo y cantidad de pigmentos localizados en el iris y estos no se expresarán hasta los 6 meses de edad. También hay que decir que hasta los tres años de edad, la producción de melanina en los ojos es elevada y pueden volver a producirse cambios hasta llegar al color definitivo.

En la veintiochoava semana del embarazo el feto alterna ciclos de vigilia y sueño, en la vigilia su actividad es muy obvia, especialmente cuando la futura mamá se tumba y descansa, es como si dispusiera de más espacio para poder moverse. También hay que destacar que el feto reacciona con más claridad ante las palabras de la madre e identifica perfectamente su voz. En los ciclos de sueño la quietud es total, sueño y vigilia comprenden ciclos de unos 30 minutos aproximadamente.

El futuro bebé realiza movimientos que incluso podría hacer daño a su madre, todo dependerá de la posición que adopte. Recomendamos ver el vídeo que aparece en el post sentir cómo se mueve el bebé en el vientre, para quienes ya son padres, seguramente les traerá bellos recuerdos de las últimas semanas del embarazo vividas.

En la 28ª semana del embarazo la actividad hormonal es más pronunciada y sus valores variarán semana a semana, hay que tener en cuenta que se abordará el tercer trimestre del embarazo y el organismo del feto debe estar a punto para el nacimiento. Las molestias se acentúan, la relativa calma de semanas anteriores desaparece y los dolores musculares, el dolor de espalda en el embarazo, el dolor de los músculos abdominales, el insomnio, la pesadez o la torpeza son aspectos más notorios. Una buena alimentación, ejercicio físico moderado recomendado para este periodo del embarazo, descanso y tranquilidad, reducirán estos problemas.

En esta semana del embarazo es posible que se inicien las contracciones de Braxton Hicks, aunque hay que decir que algunas madres empiezan a notarlas a partir del cuarto o quinto mes de embarazo. Se podría decir que este tipo de contracciones son como un entrenamiento que realiza el organismo y que sirven para preparar el cuerpo para el momento del parto. Recomendamos leer el post contracciones de parto, reconócelas. A partir de esta semana ya se puede realizar la ecografía correspondiente con la que el especialista determinará el buen desarrollo del embarazo.
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